¿Qué vino comprar para empezar una bodega en casa?

Hace más o menos unos 5 años que empecé a almacenar vinos en casa. No porque tenía una idea previa de tener una bodega, sino que todas las veces que viajaba y encontraba vinos a buen precio compraba siempre una caja o dos. Y así llegaba en casa con unas 6/12 botellas más las que tenía de antes.

Y es que tener vinos en casa no es una mala idea. Principalmente cuando sabe que vienen amigos y a veces no sabes qué ofrecer. Un poco de queso, vino y aceitunas son mis imprescindibles en casa. Pero más que nada… la idea de tener una pequeña bodega en casa, no solo te libra de apuros sino que también te permite tener más opciones para elegir, para beber y disfrutar… sea cuando estás solo o cuando tienes visitas de amigos, de padres, de suegros.

Cuando la gente viene a hablar conmigo sobre vinos, muchos generalmente me preguntan sobre qué vino indicaría para empezar una pequeña bodega. Ideas tengo muchas, pero prefiero empezar preguntado sobre los gustos del que me indaga. Así que antes de poner mis preferencias e imprescindibles que tener en una bodega, vamos empezar con definir puntos importantes en la hora de hacer la compra.

¿Qué vino comprar para mi bodega personal?

1 – Primero siempre lo que te guste.

¿Qué tipo de vino te gusta? ¿Qué vino tomas y tienes ganas de siempre comprar una botella más? Pues empecemos por este. Sea cual sea, este vino es tu punto de partida. Analice la botella, la DO, el año de la cosecha, y qué región específica es elaborado e intente buscar vinos semejantes, con buena relación calidad y precio para ir descubriendo otros posibles tesoros.

2- DO diversificadas, Países y uvas.

A todas las personas que están iniciando en el mundo del vino siempre sugiero que prueben cosas nuevas y pongan a prueba su paladar. Fue así que he descubierto mucho sobre mis gustos y preferencias, y además me dejé llevar por muchas regiones, países y DO que hasta entonces no conocía. Mi sugerencia es diversificar siempre: sea en DO, en país o en uvas. Busque siempre lo desconocido, pruebe exhaustivamente e intente siempre crear un criterio o un rango de preferencia. Piense que comida quedaría mejor con qué vino

3- Vino blanco e vino tinto…

Aunque seas solo de tinto o solo de blanco, es siempre aconsejable tener ambos en casa. Primero, como he dicho anteriormente hay que probar. Y fue probando que me hice muy fan también del blanco. Pero también hay que tener variedades en casa para cualquier ocasión. Habrá situaciones en que pida mejor un blanco… y también hablar amigos (o ni tan amigos) que beben solo blancos.

4- Y por qué no un rosado.

Mucha gente tuerce la nariz para los vinos rosados aquí en España, pero la realidad es que hay muy buenos vinos rosados por ahí, y también maridan de maravilla con la comida. A aquellos que no conocen muchos sobre este vino, yo empezaría con los franceses de la Provenza o de la región de Languedoc. Son vinos muy afrutados y fáciles de beber. Navarra tiene también una producción interesante de vinos rosados en que se puede encontrar algunas botellas interesantes. Otra DO que están sacando vinos rosados interesante es Bierzo.

5- El espumoso

Muy importante en la hora de las celebraciones. Sea cava, champagne o proseco, lo importante es tener uno siempre a mano. Las burbujas nunca fallan y maridan con cualquier comida. No sabe qué servir, pues un espumoso de buena calidad no hay fallo. Si la cuestión es presupuesto, vete a por una cava, porque el champagne sin duda va a salir caro. Si te gusta mucho las burbujas sugiero tener uno de cada y si puedes, porque no probar los espumosos brasileños. Los últimos que he traído de allí fueron un éxito aquí en España.

6- Vino de todos los días y vinos para ocasiones especiales

Esta es una regla de oro que aplico siempre en mi bodega. Siempre, siempre y siempre tengo vinos para tomar a diario y vinos más especiales para alguna cena o visita especial. Los especiales les tengo guardados al fondo de mi bodega donde no hay casi luz y los de todos los días tengo en la bandeja en la parte de delante. Lo principal es que no te de pena abrir una botella para sí.

Compro siempre varias botellas de vinos que me gusta pero con buena relación calidad/precio, para que cuando tenga ganas pueda abrirlas sin culpa. Vinos entre 5-7 € son los ideales para tener en cantidad y abrir sin culpa. Si puedes, inténtelos catarlos sin consultar ninguna información previa. Haga notas y después busque información. Así conocerás cada vez más tus gustos.

La variedad

Lo ideal para empezar una bodega en pensar en una colección variada de vinos. Unos que conoces pero otros que podrías probar. Piense en un presupuesto razonable y hagas los cálculos sobre la rotatividad de botellas. Esto facilitará a la hora de decidir por cuantas botellas empezar y de cuánto en cuánto comprar.

Si ya conoces bien las DO españolas, sugiero probar vinos de otros países: Portugal, Chile, Argentina tiene precios parecidos a los españoles y buena calidad. Busque uvas diferentes y algunas autóctonas de esta zona, para ir identificando aromas diferentes. Después, si tienes más presupuesto, comprar vinos italianos, franceses, y quizás algún húngaro es una buena opción. Los últimos que sugiero son los vinos de habla inglesa: los new zelandeses, australianos, sudafricanos y americanos – son los más caros en España y ni todo el mundo está dispuesto a pagar.

Y tú, ¿Cuáles son los imprescindibles en tu bodega?

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