Sangiovese, la gran uva de Italia

Seguimos con las uvas guiris. Y como estamos en agosto, el mes de las vacaciones, por qué no hablar de una uva que habita en un paraíso turístico: la Toscana. Sí, sí, sí. Estoy hablando de la sangiovese, la uva por antonomasia de Italia y la reina de la Toscana.

Estuve en Italia, más precisamente en la Toscana, dos veranos seguidos; siempre visitando viñedos. Todavía me queda mucho por ver pero lo poco que vi ya me enamoró. Quizás la  sangiovese sea de los grandes descubrimientos de mi repertorio de uvas foráneas. Digamos que ella es la responsable de los mejores tintos de la Toscana: los Chiantis y los Brunellos di Montalcino. Y junto con la barbera, es la uva tinta más plantada en todo el territorio italiano.

Intensidad de la sangiovese
Infográfico elaborado por Wine Folly

Sangiovese y su poco prestigio

Según Jancis Robinson, hasta relativamente poco, la sangiovese era una uva muy poco común. Y cada vez que el nombre de esta varietal aparecía en una etiqueta, no era garantía de grandeza.  Más bien al revés. Los vinos más comunes que llevaban el nombre de esta varietal en la etiqueta eran los Sangiovese di Romagna. Estos son vinos relativamente baratos, ligeros, pálidos y ácidos.

Sin embargo,  su desarrollo en el cultivo y su mejora  en la calidad de los vinos ha hecho con que se cambie esta idea. Hoy por hoy, la sangiovese es la uva dominante de los vinos de centro Italia, y en particular del Chianti.

Los varios nombres de la sangiovese

Subvarietales de la sangiovese

Existen dos subvarietales de la sangiovese: la sangiovese grosso, más cultivada en la Toscana, y la sangiovese piccolo, preferencia de cultivo en la Emilia Romagna. Sin embargo, no son solamente estas dos subvarietales de la sangiovese que hacen la diferencia en el cultivo. También sus diversos tipos de clones, con calidades muy distintas entre sí.

Posiblemente no exista ninguna otra uva en que seleccionar el clon sea tan importante. Los mejores clons de sangiovese pueden producir vinos fantásticos. Sin embargo, un clon malo puede resultar en un vino muy malo.

A mediados del siglo XX, el vino DO Chianti, elaborado básicamente con la sangiovese, era mezclada con pequeñas cantidades de trebbiano y otras verietales, del sur de Italia y de las islas. De esta forma no se podía trazar un patrón acerca de las calidades de las uvas en su singularidad. Es decir, no se sabía decir si las características organolépticas del vino eran derivadas de una uva u otra. Esto ha cambiado en las últimas décadas, gracias a un programa de investigación sistemático por parte de productores del Chianti Classico. Estos han estudiado y evaluado los clones de Sangiovese cultivados en todo el centro de Italia.

Pasados años de este estudio, los investigadores han descubierto que los mejores clones de sangiovese son los R24 y T19. Curiosamente proceden de Romagna.

¿Quieres saber más acerca de esta cepa? Aguarda…

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