Primeras impresiones de mi WWOOF

Jardín – Champlitte

Pues aquí estoy yo. En el proyecto WWOOF nuevamente. Perdida en medio de Francia pasando frio. Y que frío. Pero ni bien he empezado la aventura y ya me está encantando. He llegado a Champlitte el pasado sábado por la tarde, tras todo una día viajando. La verdad es que nunca me costó tanto llegar a un sitio aquí en Europa.

Para llegar a Champlitte

La verdad es que fue toda una aventura. Desperté a las 6 de la mañana del sábado y cogí el Metro hacia el aeropuerto de Barajas. A las 9:30 salía mi vuelo de la T4 hacia Lyon. El vuelo iba con retraso pero he llegado a Lyon sobre las 11:30/11:40. Allí tenía que coger un tren hasta el centro de la ciudad, donde estaba la estación de tren Part Dieu. Menuda odisea comprar un billete y finalmente encontrar la bendita plataforma que me llevaba allí.

Tenía un tren para Dijon a las 5 de la tarde pero no me apetecía esperar hasta esta hora para cogerlo. Intente cambiar el billete y finalmente he conseguido una plaza a las 15. Ya estaba agotada y hambrienta. No encontraba ningún cajero para sacar dinero. He pensado en comer en cualquier lugar francés que me pareciera bien, pero el único lugar en el que había mesas y sillas era un Starbucks. Y allí fui yo a tomar un chai latte y comer un bocata mientras esperaba mi tren.

El tren salió a las 3 y llegó a las 5 en Dijon.  Pascal, el señor que me acogerá en su casa, me dijo que nada más salir de la estación de tren de Diijón, a 50 metros hacia la izquierda había un autobús que me llevaría hasta Grey.

Y la odisea continua…

Así fue. Pero solo tenía 15 minutos para el cambio. Para quien conoce la ciudad sabe que hay tiempo. Como no sabía ni cuanto costaba el billete ni si tendría tiempo de cogerlo, salí a toda pastilla a buscarlo. Me moría de ganas de ir al baño pero no sabía si acabaría perdiendo el autobús. Finalmente lo cogí.

Y si la odisea para llegar a Champlitte fue complicada, luego empeoró. Porque hasta ahora me había comunicado con la gente en inglés, pero una vez que entré en el autobús de pueblo, sabía que de ahí en adelante sería solamente en francés. Pero bueno, ya estaba casi allí. 1h 15 después llegaba a un sitio desierto, completamente vacío, donde que la conductora juraba que era Grey. Junto a mí se bajó otra chica, coja, con sus muletas buscando algún coche que la esperaba.  Y a mí me pasó lo mismo. Allí estaba Pascal esperándome. Nos quedaba aun 20 km hasta Champlitte. Pero lo he logrado.

Champlitte

La ciudad

La ciudad es pequeña y la verdad es que a primera vista no es de lo más encantadora. Pero es un sitio un tanto pintoresco y curioso.

La gente es agradable y amable. Champlitte tiene más o menos 1300 habitantes.  Curiosamente me quedan por conocer unos 1280. En mi primer día aquí ya he conocido mucha gente de la zona. Lo locales son muy amables y te saludan en todos los sitios.

Momento wwoof - Champlitte
Momento wwoof – Champlitte

Los proyectos

Pascal me explicó que había vivido gran parte de su vida en el pueblo. Justamente ahora había paisajistas que estaban haciendo un proyecto con los locales para reformar la ciudad manteniendo su personalidad e historia, pero también haciéndola más afable a sus habitantes. Unos de los proyectos en el que él está ayudando, es el de rescatar plantas autóctonas de la zona para crear un jardín donde puedan jugar los niños.

Fue justamente en uno de estos encuentros donde he conocido parte del pueblo. Hasta me hicieron presentarme en francés (vaya vergüenza). Una vez que dije que vivía en Madrid vino una chica a mi lado, y me dice: puedes hablar español conmigo. Era Marie, una chica que trabaja en la oficina de turismo de la ciudad y que me estuvo el año pasado viviendo en Cáceres por un programa de intercambio de su Master (ERASMUS).

Allí también había un belga y una italiana. ¡¿Cómo una pueblo tan pequeño puede tener tantos extranjeros?!

Pascal explicando sobre el proyecto

Los vinos de Pascal

El día fue intenso. Pascal me contó lo mucho que le gustaba trabajar en las viñas. Había iniciado su proyecto en 1985, siempre con vinos Bio y naturales. Hoy en día cultiva las uvas Pinot Noir, Gamay, Pinot Gris, Chardonnay y Auxerrois. Sobre esta última no había oído hablar nunca, pero me ha gustado mucho. Tiene un punto muy afrutado.

Este año también ha empezado a cultivar Gewuztraminer.

Toda la producción es súper artesanal. Pero manteniendo sus estándares profesionales. Pascal tiene los sellos de la UE (de la agricultura BIO) que otorga seriedad a lo que hace, además de tener sus vinos enmarcados por una IGP.

Mis expectativas wwoof

Una de las cosas que más me gustó de Pascal fue acerca de mis expectativas wwoofer. Es decir, me sentí libre para decir exactamente lo que quería y qué tipo de experiencia buscaba. Y parece que ha tomado nota, porque nada más caer la noche, buscó en sus notas cosas que quería aprender acerca del vino y se puso a explicármelo.

Con su poco inglés y yo con mi poco francés somos capaz de entendernos bien. Y de hablar acerca de todo lo que nos apasiona.

Serán 15 días vinalogando intensamente.

 

Continuará…

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