El vino y el sexo…

Cuando hablamos de vinos, pensamos en varias posibilidades de combinaciones, maridajes, etc. Es cierto que el vino es una bebida que va con todo, desde aperitivo hasta el postre. Pero también combina con algo más y que a todos les va: el sexo.

Dice Madeline Puckette, influencer del vino y fundadora del blog Wine Folly, que cuando pensamos en vino, sexo no es exactamente la combinación que nos viene a la cabeza. Yo digo que sí. Sexo es un tema recurrente en nuestro día a día, y yo desde luego cuando pienso en llevarme a alguien a mi casa, pienso primero en un buen vino maridando esta cita.

Entonces como estamos en la semana de San Valentín… y Carnavales, por qué no hablamos del tema con todo su fundamento, resaltando los estudios que corroboran al tema.

Tú decides si quieres utilizar todo este conocimiento celebrando Carnavales o San Valentín a lo largo de esta semana.

Las mujeres, el vino y el sexo

En 2009, un grupo de investigación italiano ha llevado a cabo un estudio que demostraba la correlación entre el vino tinto y el apetito sexual. Los investigadores hicieron una encuesta a 798 mujeres italianas que bebían vino tinto, otro tipo de bebida alcohólica y las que no consumían alcohol. Las consumidoras de vino tinto sumaron 2 puntos más de media en el aumento del apetito sexual que las consumidoras de otras bebidas alcohólicas y 4 más que las que no bebían nada.

Todas las participantes llevaban más de 3 meses con relaciones de pareja estables. La respuesta sexual se medía a través de un cuestionario a partir de las respuestas que otorgaban a 19 preguntas repartidas en 6 categorías. Eran estas: deseo, excitación sexual, lubrificación, orgasmo, satisfacción y dolor. Los resultados indicaron que las bebedoras habituales de vino tinto (con consumo moderado) obtenían mejores puntuaciones en las categorías de deseo sexual, lubrificación y en el desempeño sexual en general.

Alcohol y sexo

Estudios indican que el consumo de alcohol en pequeñas cantidades aumenta la libido. También abre el apetito y provoca más fácilmente el sonrojo. Esto se da porque el etanol estimula el hipotálamo, región nuclear del cerebro que se encuentra justo encima de su tronco y se considera una parte “primitiva”, donde emanan los sentimientos más instintivos y viscerales. Es en el hipotálamo donde se regulan las funciones básicas del ser humano. Estas son: la temperatura corporal, el hambre, los niveles de hormonas o el deseo sexual.

Vino y sexo

Son varios los estudios que intentan asociar el consumo del vino al aumento del apetito sexual. Hay estudios que indican que la vasodilatación, provocada por los “flavonoides” (término genérico con que se identifica a una serie de metabolitos secundarios de las plantas), mejora la actuación del endotelio – capa interna de las células de los vasos sanguíneos –  y facilita, por ende, las relaciones sexuales.

Otros estudios indican que los responsables de esta respuesta positiva son los “polifenoles”, componente muy presente en el vino tinto. También hay estudios que demuestran que el consumo de vino aumenta la cantidad de estrógenos – hormonas sexuales femeninas – y eso influenciaría en el aumento del deseo sexual.

Las mujeres se estimulan con olores diferentes a los que estimulan a los hombres

Las mujeres tienden a excitarse con aromas más terrosos, de madera, licorosos o a cereza. Dichos aromas predominan mucho en vinos elaborados con uvas Nebbiolo, Barbera, Zinfandel, Tempranillo, Sangiovese o Pinot Noir.

Los hombres sin embargo se estimulan con los aromas a lavanda, el caramelo, la mantequilla, la naranja, el regaliz, alguna que otra especia y los aromas a vainilla. Es decir, aromas que pueden predominar en los vinos elaborados con uva Moscato, Palomino, Garnacha o Syrah.
Nuestra memoria olfativa es grande, y ejemplos de ello no faltan. Y estudios tampoco. ¿Cuántas veces habéis pasado delante de algún sitio y sentisteis un olor característico que os recordaba algún momento de vuestra vida?

Pensad en los momentos tórridos que habéis tenido maridado a una buena botella de vino. ¿Recordáis qué tipo de uva era?

El vino es afrodisiaco

Así como el chocolate. Su razón se debe a la presencia de las aminas presentes en pequeñas cantidades en el vino. Las aminas son compuestos químicos orgánicos que se consideran derivados del amoniaco.  Están . Un análisis realizado con los vinos elaborados con las uvas Merlot, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc detectaron una mayor cantidad de aminas si este es elaborado con levaduras naturales, sin pasar por un filtrado y si han sido sometidos a la fermentación maloláctica.

Entre las aminas (ver otros estudios) comunes que se encuentran en el vino están las histaminas, las tiraminas, la espermidina y la serotonina. La histamina es la posible responsable del aumento del apetito sexual, el estado de alerta y la pérdida de peso.

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Después de tanto estudio nada mejor comprobar su veracidad in situ. Abrid una botella de vino, llamáis la persona en cuestión y ¡Disfrutad!

¡Un brindis y un buen vinálogo esta semana!

 

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