Chardonnays del mundo

 

Los nombres de la Chardonnay

Ya hemos hablado de la chardonnay antes. Pero no puedo evitar escribir unos nuevos post acerca de esta uva, ya que esta semana he tenido una cata espectacular en la que he probado los 5 vinos elaborados con esta varietal, cada una de un país diferente.

Así que, dando continuidad a mi conocimiento y aprendizaje, me gustaría compartir lo aprendido con vosotros. La chardonnay, conocida como “reina de las uvas blancas” es, junto con la sauvignon blanc, una de las varietales blancas más cultivadas del mundo.

Su origen está en la región emblemática de los vinos en Francia: la Borgoña. Allí fue, durante mucho tiempo, la única varietal utilizada para la producción de los vinos más elegantes. Pero fue su carácter versátil y la posibilidad de cultivarla en cualquier sitio, los motivos clave para que haya llegado a ser una uva tan conocida hoy en día, encontrándose en prácticamente todas las regiones vitivinícolas del mundo.

Aromas de la Chardonnay

Expresando el terroir

Dependiendo de la forma en que es tratada, puede generar desde vinos leves y frescos hasta otros con más cuerpo. Uno de los principales motivos por el cual la chardonnay es considerada tan versátil es, sin duda, su personalidad – o quizás su falta. Es decir, la uva tiene su máxima expresión en el terroir que crece.

Es una cepa interesante, didáctica, de la que sus vides se adaptan de maravilla a los diferentes tipos de terruño y climas. De esta forma, es una uva capaz de expresar el deseo del viticultor y del enólogo. Y así adaptarse al suelo y clima en cuestión.

Por ser una uva tan versátil, hay malas lenguas que dicen que es una uva vacía, muy limitada y que solamente expresa el terroir pero no sus características como uva. De hecho, ninguna otra varietal es capaz de absorber tantos elementos de su entorno, pero lo cierto es que una chardonnay sí es una uva con características únicas, y propias de su cepa, aunque no tan precisos.

Su perfil

Es una uva muy floral y afrutada. Aunque puede poseer este toque mineral que se da en los vinos Chablis, elaborados en el norte de la Borgoña. O bien muy untuosa como puede darse en California.

Ya que es una uva que se adapta bien al terruño, no posee un carácter aromático muy preciso, aunque tiene toques de limón, acacia, manzana y mantequilla.

Los chardonnays fermentados en barrica

Para mí, mis preferidos. Al ser una varietal que no destaca por tener aromas florales o vegetales, la chardonnay “marida” bien con el roble. Muchos de los mejores chardonnays del mundo envejecen entre 6 y 12 meses en barrica. Los chardonnays fermentados en barricas son ricos, con cuerpo, con aromas a vainilla, mantequilla e incluso caramelo. Los chardonnays más mantecosos potenciarán sus aromas cítricos. Por otro lado los chardonnays fermentados en barrica de clima cálido, presentarán más aromas a frutas tropicales.

Algunas bodegas hasta optan por realizar la fermentación maloláctica en la propia barrica. Dicha fermentación consiste en el proceso por el cual se transforma el ácido málico en láctico, disminuyendo así su acidez. Si este tipo de fermentación se realiza en barricas de roble, aporta al vino aromas lácteos y de bollería además de densidad y cuerpo.

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