Vino y cine

Dando continuidad a nuestros diálogos vinateros, en que el vino aúna con los diferentes tipos de arte, hoy he decidido rendir homenaje al séptimo arte… y como no, hablar de su relación con el vino, su confluencia, su armonía, y quizás hasta su maridaje. Pues ocurre que el vino y el cine tienen mucho que ver, mucho que dialogar, y mucho que disfrutar en conjunto. Ya me contarás ¡¿quién aquí no ha disfrutado de una buena copa de vino asistiendo una buena película?! O quien no ha salivado de ganas de beber una copa cuando asiste alguna película que hace referencia al vino.

Vinálogos y el vino

No es la primera vez que Vinálogos hace referencia al cine en nuestros textos. Ya, en sus comienzos podemos recordar aquel maravilloso post acerca de la película de Cédric Klapish, Nuestra vida en la Borgoña. Más tarde hemos hecho una lista de las muchas películas que hablan del vino en primera persona. También me recuerdo acerca del estreno de la película Mientras hay proseco hay esperanza, una mezcla entre thriller y comedia italiana que remonta la tradición del proseco en el norte de Italia.

Pero hoy Vinálogos da continuidad al tema cine, haciendo referencia también a un libro que me regalaron en mi cumpleaños que aborda el tema Cine y Vino en una forma muy amplia.

Sí, recientemente fue mi cumple, pero este libro no me fue regalado en este cumpleaños. Sino ya hace unos años y hasta hace poco no he podido verle al detalle. Pero hace poco tuve la oportunidad de ojearle y pude apreciar las miles de películas que me quedan aún por ver con una buena copa de vino en las manos.

 Vino y cine

Antes de adentrarnos al libro no puedo dejar de hacer mención a una cata de cine y vino que he tenido hace unos años en el cine Renoir. La bodega en cuestión que promovía dicho evento era Vivanco, una de las bodegas más míticas de La Rioja que promueve el vino como parte de la cultura nacional. Vivanco además tiene un museo que cuenta la historia del vino, y como este confluye con las artes en general.

En su día, vimos el clásico Chinatown maridando con un de sus vinos de la colección. Allí nos explicaban un poco sobre la película y qué pintaba el vino en todo ello. Pues mira, ¡qué mejor idea que maridar cine con vino en vez de palomitas! ¡Olé, olé, olé!

Libro Laberinto de luz y vino tinto

Laberinto de luz y vino tinto

Suena a música de Sabina. ¡Pues sí! El libro justamente fue publicado con este título haciendo referencia a los versos de la canción Y sin embargo de Joaquín Sabina:

Porque una casa sin ti es una embajada,

El pasillo de un tren de madrugada

Un laberinto sin luz, ni vino tinto…

Joaquin Sabina

Laberinto de luz y vino tinto es una sesión continua de cine y vino, en que recorre la esencia del vino en las pantallas, enseñando las apariciones del vino en los diferentes géneros cinematográficos, abordando la relación del vino con los diversos temas que el cine también aborda: la muerte, el amor, la vida. Como el proprio libro dice, “si morir con vino es posible, cinematográficamente hablando, resultará mucho más edificante ofrecer imágenes de la vida del vino, la vendimia, embotellado o el pisado de las uvas”.

El libro

Las referencias del libro siguen con sus expertos en vino, no los reales, pero si ficticios, ofreciendo un manual del perfecto catador, y sus miles de referencias de saberes referidos al vino, siguiendo las indicaciones de expertos y aficionados de la pantalla. Obviamente este libro es una invitación a apreciar cada una de estas películas con una copa. Y no querrás verla sin la compañía de una buena botella.

¡Así que sentad y disfrutad que la película va empezar!

¡Chinchín!

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.