Explorando Grecia y sus vinos

Grecia es riqueza varietal, legado histórico de nuestra civilización; es vino y es cultura. Vamos a hacer un viaje enocultural por el país de Dionysos.

En un recorrido del sur al norte de Grecia, he catado vinos de varietales únicos, en algunos casos, casi extintos. He comido souvlaki, moussaka, gyros y ensalada griega, hasta la saciedad, y me voy de Grecia con ganas de volver, con el recuerdo de días de playa y sol que terminaban en noches mágicas, con el corazón hinchado y la piel morena y salada por el mar.

Grecia tiene una larga historia vinícola. Una de las más antiguas en términos de la continuidad que ha logrado mantener a lo largo del tiempo desde la prehistoria hasta la fecha. Cada periodo ha estado marcado por su propia coyuntura, que de una otra forma, ha influido en la relación de los griegos con el vino.

Desde tiempos muy remotos, se tienen vestigios de la influencia del vino en la cultura griega. De uno u otro modo, este ha estado ligado a las tradiciones, a la religión, a la economía, a la dieta y a un sin fin de apartados que constituyen la herencia vinícola de Grecia. 

Los primeros hallazgos en materia de viticultura y domesticación de la viña nos remiten al este de Macedonia, durante la segunda mitad del siglo V a.C. No obstante, de la Grecia más septentrional, datan algunos de los restos de viñas salvajes clasificadas en la era previa al neolítico. 

La viticultura hace parte de la identidad cultural y económica en Grecia desde la antigüedad

Durante la antigua Grecia, el vino pasó a tener un papel fundamental en el devenir de la historia porque resultaba ser una bebida más salubre que el agua, porque se empezó a hacer un uso extendido para propósitos médicos y tratar diferentes enfermedades; y por uno de los ejes de celebraciones religiosas y culturales fuertemente arraigadas a la época. 

Es evidente la estrecha relación entre el vino y las divinidades. De hecho, uno de los seis dioses olímpicos es Dionysos, dios del vino y la fertilidad. 

Durante la edad de oro griega, cuando en otras regiones de la cuenca del mediterráneo todavía había un desarrollo primitivo de las organizaciones familiares y sociales, en Grecia se sentaban las bases de la democracia y la filosofía y del desarrollo de la civilización occidental. 

Este periodo in crescendo de la cultura griega viene de la mano de la modernización y el mejoramiento de la viticultura aplicada a la agricultura y a los ritos religiosos. 

Legado vinícola europeo 

Siendo así, poco a poco se asientan las bases del legado vinícola europeo, en los planos agrícola, comercial y legal. El vino tenía un rol importante en el desarrollo de actividades sociales, de hecho fue mencionado en incontables ocasiones por Sócrates, Platón y otros filósofos de la época. 

Mientas Grecia hizo parte del imperio bizantino, el vino vivió un auge social en el cual las viñas eran cultivadas por particulares y, sobre todo, por los monasterios. También, en la búsqueda de facilidades para maniobrar el vino se adoptaron nuevos sistemas de transporte y almacenamiento que mejoraron sus procesos de crianza. 

Igualmente, una de las bazas del crecimiento de la producción de vino fue la ley que eximía a los monasterios de impuestos para la comercialización del vino.

Sin embargo, desde el siglo XV hasta el siglo XIX, Grecia fue controlada por los turcos Otomanos, que si bien no prohibieron del todo el cultivo de la vid, si causaron un retroceso importante en el consumo y en el manejo de la viña.

Variedades autóctonas e internacionales: fusión ecléctica

A partir de la independencia en 1821, el cultivo de la vid, poco a poco, vuelve a ser parte fundamental de la economía y agricultura griega y todo el comercio de este se hace a través del mar Egeo hacia los países de la cuenca del mediterráneo, especialmente la actual Florencia en Italia y países del mar negro. 

En la primera mitad del siglo XX, la agricultura y las actividades relativas a la vid, dejaron de ser el foco del país al entrar en periodos sucesivos de guerras.

Hasta 1960 no se modernizó el sector y se introdujeron variedades internacionales en la viticultura griega. La tendencia actual es la fusión ecléctica donde comparten protagonismo las variedades internacionales con las indígenas, y las recuperación de variedades autóctonas.

Si bien el 95% de la producción actual se queda en Grecia, hay una ligera tendencia exportadora, especialmente hacia Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea. 

Los vinos de Grecia: riqueza varietal y diversidad de mesoclimas 

Grecia se encuentra entre los 32 y 42 grados de latitud norte, a la altura de zonas vinícolas como Sicilia, Algeria y Nuevo México. Y aunque la idea generalizada es que goza de un clima mediterráneo y cálido, también goza de mesoclimas frescos, húmedos y con una fuerte influencia continental.

Regiones costeras que se benefician del efecto de las grandes masas de agua que atemperan y regulan las oscilaciones climáticas, protegiendo a la viña del calor intenso y la sequía. 

Regiones de montaña en el norte de Grecia, regiones volcánicas en el mar Egeo y regiones con mayor influencia continental. Cada región ha desarrollado un perfil diferenciado que enriquece el mapa vinícola griego.

En cuanto a variedades hay más de 300 variedades indígenas identificadas, donde destacan en blancas la roditis, moschofilero, malagousia, mandilaria, assyrtiko y limniona, por mencionar algunas y en tintas, la mavrotragano, la agiorgitiko o la xinomavro, considerada como la variedad más noble autóctona del viñedo del norte de Grecia.

La recuperación del legado varietal

El 70% de la producción es de vino blanco y se afianza la corriente de pequeños productores y viticultores que buscan rescatar las variedades autóctonas en aras de diferenciarse y volver a las raíces de un país con una cultura vinícola ancestral y rezagada, a partes iguales.

A pesar de esta nueva corriente un 15% de las variedades para la vinificación son internacionales. En blancas la chardonnay, sauvignon blanc y ugni blanc y en tintas, cabernet sauvignon, merlot, syrah, garnacha, cabernet franc y cinsault. 

Como estado miembro de la Unión Europea, Grecia está acogida a la legislación en cuanto a delimitación de zonas e identificación de los vinos para su comercialización. En el cuadro adjunto he hecho una relación de equivalencias con España.

Denominaciones de origen griegas

fuente: Vinálogos

¿Queréis vinalogar?

He catado vinos blancos, rosados y tintos durante este semana y algunos me han sorprendido muy gratamente. Aquí os van mis recomendaciones: 

Domaine Gioulis – 100% cabernet sauvignon

Domaine Gioulis – Rosé 2018. Viñedo Delpiza. 100% cabernet sauvignon. Viñedo en agricultura orgánica certificada. Sus viñas hacen parte de las viñas con mayor altitud del país, en la zona del Monte Ziria, que alcanza picos de hasta 2.000 metros de altura. Vendimias manuales. Suelos calcáreos, como los de zonas de Chablis y Saint-Émilion. Suelos con buen drenaje que no retienen demasiado calor. Esto hace que las maduraciones sean más lentas y se retenga una mayor acidez. Igualmente, permite concentrar taninos y obtener bayas plenas de aromas. 

Este rosado ha sido una degustación agradable, con un color intenso, un vino sólido que se agarra muy bien, con notas de fresas y buena acidez.  Mi favorito.

Otro Rosado y dos blancos

Theopetra Estate – Rosé 2015. Meteora IGP. Rosado agradable y sui géneris. De las variedades limniona y syrah. Vibrante acidez y sensación plena de fruta en boca. Un blend que aúna la tanicidad y fuerza de la syrah con la raza, concentración y acidez vibrante de la limniona. Destaco un fastuoso color rosado intenso y brillante. 

Moexooiaepo Dry White. 100% Moschofilero. Peloponeso IGP. EO. Bastante sencillo. Un color amarillo pálido. En nariz aromas de miel y algo de melón maduro. En boca ha sido bastante ligero con un paso corto. 

Gerovassiliou. 100% Malagousia 2018. Epanomi IGP. Fermentación en tanques de acero inoxidable y en barricas de roble francés. Crianza sobre lías. En nariz y en boca tiene una alta intensidad aromática con predominio de notas florales. Aromas de frutas tropicales. buena estructura en boca y balance alcohólico. Un final amable y persistente.

Malagousia 2018.

¡Vinaloinfo!

Grecia es el país de mayor consumo per capita de miel en Europa con 1620 Kg/año. En vino ocupan el puesto n. 20 en el mundo con 24,15 litros per capita, mientras que España ocupa el puesto 26 con 21,48 litros. 

¡Salud!

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