Brasil y su espumoso

Si hay un tipo de vino que se destaca en Brasil, este es el espumoso. Ningún otro tipo de vino ha tenido tanto éxito en los últimos años en este país como la poderosa botella de burbuja. Sea para celebrar, para maridar, para los aperitivos, o simplemente sola: las burbujas se han convertido en la gran pasión de los brasileños y en lo que saben hacer mejor en el mundo del vino.

Curioso pensar que este país tenga vinos tan buenos que las grandes casas de Champagne están invirtiendo dinero en ello. Lo cierto es que Brasil, hoy por hoy, comercializa más de 60 millones de botellas de vinos espumosos, todas elaboradas in situ. Estamos hablando de uno de los mejores productores de vinos espumosos del hemisferio sur.

¿Dónde hay espumoso?

Pues exactamente en los sitios que venimos hablando en las semanas anteriores: en el sur del país. Aquí es necesario pensar a la inversa. Si en los países del hemisferio norte si los sitios más fríos están al norte, en el hemisferio sur, este clima está justo en el sur del país. Sitos con un clima templado capaz de retener la acidez de las uvas lo suficiente para la elaboración de un vino espumoso.

Las regiones donde se cultiva vides poseen suelos de alta acidez, clima templado y alta pluviometría. La mayor región productora de uvas del estado es Caxias do Sul. Situada en la Sierra Gaucha, esta abarca 17 municipios y posee cerca de 30 373 ha de viñedo.

Champagne de ojo en Brasil

Hay diversas bodegas en la región que se encargan de elaborar vinos espumosos con los más diversos métodos. Aunque el más recurrido es el sistema tradicional, que en Brasil se conoce por “método champenoise”.

Los vinos adquirieron fama en todo el mundo a tal punto que en 1973 la firma Möet & Chandon instaló su filial Chandon Brasil, llevando el “savoir faire” francés a un rincón perdido y, entonces, desconocidos del país.

Otras marcas que se instalaron allí fueron Martini e Rossi, llevando el vermut y Heublein Almadén y Seagrams.  

Uvas de un espumoso brasileño

La uva más cultivadas en el país para la elaboración de espumosos es la chardonnay. Cuanto a uvas tintas el cultivo se concentra en la cabernet sauvignon, la merlot y la pinot noir.

Gracias a la inmigración italiana, también existe presencia de varias especies autóctonas de Italia como puede ser la sangiovese, la nebbiolo.

La moscatel es otra de las uvas reinas de los espumosos brasileños. Y justo las que le otorgaron fama internacional. Muchas vinícolas brasileñas la cultivan y elaboran espumosos mediante el método de tanque, que en Brasil se conoce como método Charmat.

Vinalogando en Chandon

El potencial vitícola, junto con la cultura del vino de la región, llevó a la Maison Moët & Chandon a elegir Garibaldi en 1973 para establecer sus viñedos y su bodega. Enfocándose en la producción de vinos espumosos, con los mismos estándares de calidad,  Chandon ofrece un rincón de Francia en tierras brasileñas. En otras palabras, savoir faire de una las casas más míticas de Champagne con alma brasileña. ¡¿No es exótico?! En los viñedos se cultivan variedades nobles de Chardonnay y Pinot Noir a partir de clones importados de Francia y aclimatados allí. El Riesling Italico, que ya se cultivaba en la región, fue mejorado e incorporado a los ensamblajes.

Y tú, ¿has probado algún espumoso brasileño?

¡Chinchín!

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.