Pertenecer o no pertenecer

Como en el prefacio del soliloquio shakesperiano, hoy no me cuestiono sobre ser sino sobre pertenecer o no pertenecer. Esa es la cuestión. 

Somos la suma de las personas que nos rodean. Como seres sociales que vivimos en comunidad y habiendo padecido estos caóticos meses de confinamiento, ahora no solo disfrutamos, sino que también necesitamos, el contacto social.

Alimentamos nuestra naturaleza social interactuando con otros seres humanos, se trate de familia unida por la sangre o por intereses comunes, la amistad, el trabajo o las metas de vida, entre otras posibilidades.

Ese pegamento social, que nos adhiere y nos invita a pertenecer a un grupo o un colectivo, nos enriquece o nos consume en algunas ocasiones, según gocemos o no de capacidad de discernimiento. 

Da igual si somos parte o no de una comunidad en especial. Lo importante es entender los beneficios que esto aporta a nuestro desarrollo personal, profesional y emocional.

Pertenecer nos dota de identidad y comunidad

Y como Vinálogos va de vinos y diálogos ponemos la vista, el olfato y el conjunto de los sentidos en las nuevas propuestas a la comunidad que disfruta del vino: de beberlo, catarlo y sentirlo. 

Hoy hago eco de una propuesta, toda vez fresca, atractiva y versátil de vinos para vivirlos en comunidad: el Garaje Wine Club de Bodegas Frontonio, comandada por el Master of Wine Fernando Mora MW. 

Por norma y también por costumbre, nos rodeamos de personas con quienes compartimos sistemas de valores, intereses y perspectivas de vida. Pertenecer nos dota de identidad y comunidad.

A veces ese pegamento lo enfocamos en un sistema de liderazgo, personas que admiramos por su positivismo, su éxito, su resiliencia. Personas que nos motivan e inspiran. 

Personas de cuyos éxitos y sus fracasos aprendemos y con quienes compartimos lecciones de vida, redes personales de contacto, oportunidades, diversión.

¿Por qué pertenecer a The Garage Wine Club?

Esta comunidad, The Garage Wine Club comparte con nosotras, su amor por el vino, la capacidad de trabajo de sus socios fundadores, el sentido de éxito participativo, la inspiración y el amor por la garnacha. 

Este club de vino, de incipiente desarrollo, lleva asociado un compendio de valores con cuatro puntos principales sobre los que descansa su génesis:

  • Vinos exclusivos para los miembros del club. Pequeñas producciones con esencia. Elaboraciones parcelarias bajo el concepto de vinos de garage*.
  • Vinos de colaboradores capaces de entusiasmar. Gente sincera, con valores compartidos; con filosofía de trabajo que respeta el origen.
  • Añadas únicas, vinos en avanzada.
  • Agricultura sostenible, artesana y con mínima intervención. 

Vinos de Garaje

*Por si no lo sabes, el concepto de vino de garaje nace en Francia, en Pomerol en los años 70 del siglo XX.

Los vins de garage son pequeñas producciones de un vino en concreto que gozan de características diferenciadoras.

Microcuvées con un sentido que no expresaba precisamente la tipicidad de las variedades de la región.

Poco a poco, esta iniciativa se extendió por Burdeos, y a comienzos de los 90 Château Valandraud, en Saint-Émilion tomó el testigo de este movimiento, seguido por otros, como Château Canon-la-Gaffelière y Château Beau-Séjour-Bécot, entre otros.

La floración

La primera entrega de este club se realizó recientemente con seis botellas, cuyo tema central es la etapa del ciclo de la viña en la que estamos: la floración.

Momento de primavera, de flores y de aromas que nos llevan a la viña, al entorno de donde manaron recuerdos en forma de compuestos aromáticos y del sabor los frutos de estos vinos.

Un pack con cinco vinos de la Bodega Frontonio y un vino de éxito participativo, el vino de los amigos. Una elaboración de sus amigos de Envínate: el Táganan del Taganana.

Un vino particular, único en su especie. Sus viñas se enmarcan dentro del territorio de la denominación tinerfeña Tacoronte-Acentejo pero no están acogidas a esta.

Viñas plantadas a pie franco, como casi la totalidad del viñedo de la isla. 

Psicodélico: el alma máter del club

Dos botellas del alma máter del club: Psicodélico. Una expresión del alma de la tierra, según ha indicado Fernando que es un enamorado de la garnacha.

Sin embargo, con esta botella ha decidido congraciar a la garnacha en un blend con otras variedades casi extintas de la región. 

Las otras tres botellas de esta primera entrega son tres alegorías al reino de la garnacha en Valdejalón, comarca aragonesa que enaltece a esta variedad. 

Microcósmico, Telescópico y Frontonio, este último hace parte de los Grand Cru -definidos por la bodega- con garnacha tinta y peluda que expresan en botella letanías de la tierra. 

Esta primera entrega la he recibido con el júbilo con el que se recibe un regalo de la tierra y espero disfrutarla con buena compañía, para seguir bebiendo, catando y aprendiendo de este maravilloso mundo del vino. 

¿Cada cuánto?

The Garage Wine Club se solemniza ante sus suscriptores mediante entregas trimestrales que aluden al ciclo de la viña, del que ya he hecho algún post.

La primera entrega fue “la floración”, luego vendrá “la vendimia”, ulteriormente la etapa “latente” (haciendo alusión al reposo invernal de la viña) y finalmente, para cerrar el ciclo anual de entregas, vendrá “la poda”. 

Os invito a catar y disfrutar con esta propuesta alternativa a tantos club y elaboraciones garnacheras, por su sentido de la humildad, de pertenencia a un mundo tan generoso y social como es el del vino y por el trabajo coherente de sus elaboradores.

¡Salud!

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