El viñedo francés (parte IV)

Hoy encendemos motores destino a la región del viñedo francés con los vinos más frescos, afrutados y ligeros. Hoy encendemos la chispa del buen ánimo destino: Beaujolais. 

Al sur de Mâcon nos esperan 55 km de colinas graníticas hacia viñas que reposan sobre tierras más llanas que miran de reojo al noreste a Lyon.  Vamos a visitar el universo organoléptico de esta región, sita entre el sur de la Borgoña y el norte del Ródano.

Empezamos el viaje con vinos mundialmente conocidos por ser los primeros del hemisferio sur en salir al mercado el tercer jueves de noviembre de cada año. ¡Aunque ya algo más sabemos además del nouveau, en cuanto a calidad y tipicidad en lo que respecta a esta zona! 

De la fruta festiva y de personalidad afable con aromas de fruta roja, kirsch, chicle y banano, viajaremos ahora hacia el noreste del viñedo francés en busca de aromas de avellanas, tabaco, notas tostadas y de especias como el curry.

Llegamos entonces al Jura: región única y singular, a medio camino entre la Borgoña y Suiza. Llegamos a la tierra donde reina la savagnin blanc, variedad hegemónica en la elaboración del Vin Jaune. 

Otras regiones del viñedo francés

El Jura, oasis de viñedos entre bosques y prados, con una superficie que no supera las 2.500 ha, se ha vuelto enorme con el impulso y trabajo arduo de sus viticultores manteniendo sus estándares de calidad en viticultura y enología. 

Los viñedos de esta región se asientan sobre suaves colinas donde predominan las margas y piedras calizas y en las zonas más bajas la arcilla.

Ahora partimos de nuevo hacia el sur de los viñedos del Jura, el pequeño viñedo de Saboya con tan solo 2.200 ha cultivadas de viña, para seguir nuestro camino natural que poco a poco mira más y más hacia el mediterráneo. 

Llegamos al Ródano, región al norte distinguida por sus vinos con personalidad monovarietal y al sur por sus blend, del trinomio GSM: garnacha, syrah y mourvèdre (monastrell en España).

El viñedo del Ródano es calidez, elegancia, agricultura heroica en las empinadas viñas al norte, son cantos rodados, capacidad de guarda, son muchas cosas, y sobre todo, es la capacidad de hacer vinos clásicos con porte vanguardista. 

El viñedo del Ródano

De norte a sur, la región vinícola que abarca el viñedo del ródano saca su fuerza y carácter del río del cual toma su nombre. 

Esta región se encuentra divida en el ródano septentrional y el meridional, cada uno con diferencias claras en cuanto variedades de uva, suelos, climas, vegetación circundante, terroir y estilos de vinificación.

Las viñas del Ródano se extienden desde Vienne hasta Aviñón y cuentan con la denominación global Côtes du Rhône, las denominaciones regionales,  las denominaciones de Cru y las de vinos dulces naturales, entre las cuales destacan las viñas en terrazas centenarias de la AOP Muscat de Beaumes-de-Venise, cuya variedad única es la muscat (moscatel).

La denominación general que abarca tanto el norte como el sur del territorio, incluye 171 municipios repartidos en seis departamentos dentro del viñedo francés, con un área aproximada de 30.000 ha, entre Ardèche, Drôme, Gard, el Loira, el Ródano y Vaucluse. 

Norte del Ródano

Viajamos a través del viñedo francés, y a pocos kilómetros de Lyon nos encontramos con la AOP más al norte del valle, en la margen derecha del Ródano: la Côte-Rôtie. 

Esta AOP, se caracteriza por sus inclinadas terrazas con más de 60 grados de inclinación donde la viticultura se vuelve heroica. 

Un trabajo artesano, de cuidado, esmero y paciencia para conseguir la expresión de la riqueza aromática, de taninos finos, de una nariz compleja y elegante, toda vez que expresa frutas rojas, violetas, notas de pimienta blanca y especias dulces.

En esta denominación y en todo el norte del Ródano la hegemonía total de las viñas para la vinificación de tintos, la ostenta la syrah, que suele encontrarse con hasta un 20% de la variedad blanca viognier en sus blends. 

El ródano septentrional acoge a otras denominaciones también conocidas internacionalmente, como Saint-Joseph, Hermitage, Crozes-Hermitage, Cornas y en blancos, Condrieu y Chateau-Grillet.

Ródano meridional

Al sur de valle, seguimos viajando y cambia el panorama. Ahora empezamos a divisar un paisaje más mediterráneo, con los cultivos de lavanda, de olivos y en general, una vegetación natural constituida por encinas, pinos y robles en las umbrías.

En esta región donde el mistral le susurra a las viñas, a veces en notas muy altas, los suelos son ricos y variados, con un sol bastante generoso, tantas veces, obstinado, que brilla con la misma fuerza durante todo el ciclo vegetativo de la vid. 

Suelos arcillosos, pedregosos, calizos o arenosos; variedades mediterráneas, donde reina la garnacha, la syrah y la monastrell en tintos. 

En vinos tintos, la garnacha, la variedad de uva mayoritaria, aporta fruta, calidez y redondez. La syrah y mourvèdre le dan al vino aromas especiados, un color sostenido y una estructura adecuada para el envejecimiento. 

Para los vinos tintos y rosados, la garnacha debe representar al menos el 30% de las variedades de uva, aunque además del trio GSM, está la cinsault para los rosados. 

En vinos blancos, el 80% de las variedades de uva están representadas por Garnacha blanca, Clairette, Marsanne, Roussanne, Bourboulenc y Viognier. Gracias a la mezcla de estas diferentes variedades de uva,  se combinan aromas y frescura.

Las viñas que miran al mediterráneo

Ahora partimos más al sur y viramos el timón hacia el suroeste y a beber de los rosados internacionales de la Provenza, y del viñedo francés que se encuadra en la gran zona del Languedoc-Roussillon

Yo me vuelvo a Chateauneuf-du-Pape.

¡Feliz verano!

¡Cheers!

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