El vino y yo

Hace años ya que mi relación con el vino es algo más que amistad. Me acuerdo como si fuera hoy cuando me di cuenta que una copa de vino para mí no era algo “normalucho” como podría ser con la cerveza,  los chupitos o las copas. Para decir la verdad, el alcohol en general nunca me ha llamado mucho la atención, hasta que no sé cómo, un día, mire a la copa de vino que tomaba y pensé – esto es algo más que una simple bebida.

Cómo todo empezó

Cata de vinos en Bodegas y Viñedos Casa del Vale
Cata de vinos en Bodegas y Viñedos Casa del Vale

Cuando me instalé definitivamente en España, en el año 2010, me recuerdo de un regalo que me hizo mucha ilusión. Estaba empezando una vida nueva aquí, y mi entonces suegro me había regalado unas 12 botellas de vinos españoles, de las más diversas regiones y denominaciones de origen. En esta época ya sabía que el mundo del vino me fascinaba pero aún carecía de conocimiento y pasión.

Fueron con los años, con los viajes a las regiones viticultoras de Europa, las visitas a bodegas, las catas que me hicieron pensar que quizás hay más detrás de una copa de vino que puedo imaginar. Ahí estaba yo, intentando pasar cada minuto de mi tiempo libre haciendo alguna actividad relacionada con el vino.

Un paso más

Cata en de vinos Chateau Pommard - Francia
Cata en de vinos Chateau Pommard – Francia
Vid - Bodegas Castelo Vichimagio
Bodegas Castelo Vichimagio

En 2015, mi primer paso en la iniciación se dio cuando entré en un curso serio de cata. Hasta hoy me acuerdo lo ilusionada que estaba con este curso y lo mucho que me apasionó hacerlo. Allí, en la plaza de Olavide, en la Matritense, fue donde encontré gente tan apasionada por vinos como yo. Verónica fue mi primera profesora que tuve en este sector, y la persona que me ha hecho enamorarme por completo por el vino, por la viticultura y todo aquello que rodea este mundo.
Es increíble conocer gente tan motivada y apasionada por su trabajo: llega a hacerme creer que lo que realmente hacen no es trabajo. Pasar por sus manos creo que fue la suerte de mi vida: no consigo encontrar aun en mis andanzas profesora tan dedicada y apasionada como ella.

Fue la suerte y la desgracia de mi vida: este curso me hizo ver que lo mío era un camino sin vuelta. Cada día, cada clase, cada artículo que leía, descubría algo nuevo que me hacía enamorarme más de este mundo.  Cada día reconocía un aroma nuevo, reconocía más mis gustos, y me tornaba más crítica con cualquier cosa que probaba.

Sólo sé que nada sé

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De vinos por Languedoc – Francia

Pero más que nada, he descubierto lo poco que sé, y lo mucho que aún me queda por aprender. Y quizás esto sea lo más apasionante del mundo del vino: es un mundo infinito, que siempre hay más cosas que aprender, que siempre hay más cosas por descubrir, y que nos puede sorprender todos los días.

Ya no es la cuestión del líquido en sí, sino de toda la historia acerca de la botella; de dónde viene, cómo fue hecho, qué uva contiene, qué tipo de tierra fue plantada, qué clima tiene. La historia de una botella es la historia de un lugar, de una tierra, del viticultor, de los agricultores, del enólogo y de tantas cosas más… un mundo tan complejo y fascinante como leer una novela. Y leerlas puede ser un trabajo infinito pero lo más apasionante del mundo.

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