Manual del perfecto invitado: cómo acertar con un buen vino

La mayoría de la gente cuando va detrás de aquella botella, sea para sí, o para regalar, o mismo llevar a una cena, sufren de la famosa Vinofobia. Una enfermedad que padece 90% de los mortales.

Y es que las variedades son muchas, las marcas infinitas, las uvas desconocidas y las denominaciones de origen no hay quien las entienda. Parece que te piden todo un master antes de aventurarse por los pasillos de un lineal detrás de una botella en la que pueda llevar al amigo.

Y si el amigo es entendido parece que el estrés duplica. Entramos en un estado mental superior que deriva en el trastorno de ansiedad del vinoerrante.  Sudamos frio en equivocarnos, pensamos que no seremos capaz y que no importa lo que elijamos siempre habrá una crítica.

Muchos de mis amigos, bebedores habituales de cerveza, nunca saben que vino llevar o qué regalar a alguien y acaban se decantando por la cerveza o la famosa caja de chocolates. Seamos sinceros, chocolate es chocolate. No hay tantas especificaciones, todos comen, les gustan o no les gustan, y no están dando vueltas con los famosos taninos.

Bueno, seamos realistas también: vino es vino. Bueno o malo, caro o barato, vino es vino. Su calidad es otra cosa, pero con un poco de astucia y estando en España es difícil equivocarse y comprar un vino que sea realmente malo.

Así que aquí os dejo algunos consejos básicos en qué fijarse a la hora de elegir la tan famosa botella:

1 –  ¿Quién es el destinatario?

¿A quién les va a regalar? ¿Qué le gusta? Blanco o tinto. Piense cuántas veces ha estado en su casa y él ha descorchado una botella. ¿Era blanco? ¿Era tinto? ¿Qué DO tenia?

Hay gente que solo bebe riojas, otros que solo beben ribeiros. Hay gente que le gusta mucho los blancos, otros los tintos. Y hay los que abren de todo, prueban de todo y están siempre sacando de la nevera alguna uva que no conoces, algina DO que nunca escuchaste hablar. Todo a ti te suena chino.

Bueno, pues ya sabes por donde partir.  No demos vuelta: a los que le van los riojas, riojas, a los que beben ribeiras, ribeiras. Y los que varían de acuerdo con la luna, estos son los más fáciles: les encantan probar cosas nuevas, asi que una botella chula, con una uva que no la conoces y que crees que nunca has visto en su casa… esta es la botella cierta.

2- Te vas a una cena de amigos: ¿qué cenan?

Carne o pescado. Pues otra regla de oro. No te compliques: blancos para pescados, tintos para carnes. Carnes blancas también van con algunos tipos de blancos, estos más aromáticos, generalmente fermentados en barrica. Pero si la duda te invade la cabeza, estos consejos no deben fallar.

¡No sabes que cenan! ¿Te invitaron a cenar, dijiste que sí, y no dijeron ni que era, ni preguntaron sobre tus posibles alergias. Pues nada. La regla de oro para esta hora es: si tienes alergias tenga un antiestamino siempre a mano.

Que estamos hablando de vinos. Bueno esto también. No sabes que cenan: los espumosos y los jereces son un maravilloso comodín.

3- El precio importa

Ni muy allá, ni muy aquí. Si no tienes presupuesto alto, siempre sugiero un vino de precio medio. Suelen ser bastante aceptables. Los muy baratos, aunque estén buenos, corren el riesgo de ser mal vistos. ¿Por qué? Porque tu anfitrión puede saber que estás llevando un vino muy barato y no le gustar nada. Puede ser una tontería, pero vamos, hay gente que es así. Los precios medios muchas veces son buenos aciertos.

Coge el móvil y busca las famosas listas de los mejores vinos calidad precio. Generalmente son vinos bastante aceptables, reconocidos y a la mayoría de la gente le gusta.

4- Si dispones de tiempo búscalo

Es decir, sabes que vas a una cena, sabes que te toca llevar el vino, y sabes el menú. Pues busca en internet información. Internet hoy en día está en manos de todos, y mismo que estes en una tienda, puedes buscar rápidamente la información acerca del vino y sus rankings. Lo hago mucho con la app Vivino.

Vivino localiza con la etiqueta de la botella su precio medio y su ranking entre los más sibaritas del vino. Y a veces hasta hay información mas detallada sobre la comida más específica.

Otra web que habla sencillamente del tema es Wine Folly. El blog está en inglés, pero recomiendo mucho si lo entiendes. Busca los infograficos que hace la autora sobre qué uva marida con qué y a por ello.

5 – Pregunta sin miedo

Se acabé el miedo a la pregunta. Estas en una tienda de vino y te da palo preguntar: pues enfréntalo. Tu eres el consumidor, la persona que va a llevar para casa lo que te están vendiendo. Nada más justo que te atiendan bien, y que respondan todas tus preguntas.

No tengas miedo a preguntar, a marear al vendedor si es necesario. Él está ahí para atenderte y sanar en la medida del posible todas tus dudas e inseguridades. No tengas miedo a marcharse y quejarse si sientes que te están atendiendo mal. El mundo del vino está lleno de listillos. Y mucha gente pretende que todos tenemos que saber de todo antes de aventurarse a entrar una tienda.

Sigue te dando palo: comercio online. Allí puedes mirar lo suficiente, sin que nadie te diga nada. Y algunos disponen de chats online antes de finalizar tu compra. Allí se acabó la timidez. Tú pregunta. No tienen ni idea quien está detrás de la pantalla.

 

Con estos consejos difícilmente no lograrás tu objetivo. Más que nada… simplifica tu vida. Aprende dos o tres conceptos básicos para volver y buscar una botella. En este mundo complicamos mucho la vida del consumidor. Y acabamos ahuyentando la gente por su complejidad. Si al final te gusta, tendrás tiempo para aprender si te apetece.

Al final, lo mejor del vino es compartir. ¡Vinaloguemos sin miedo!

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